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La crisis del agua – Camino hacia el agua P2P

abril 17, 2013 110 14 No hay comentarios

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Post publicado originalmente en BiniPei

La crisis del agua – Camino hacia el agua P2P

water.org

Cada 20 segundos un niño muere de una enfermedad relacionada con la calidad del agua.

Las mujeres dedican 200 millones de horas a recoger agua

El triple de las personas que viven en USA viven sin acceso a agua potable

La mayoría de las enfermedades relacionadas con el agua están causadas por temas fecales

Hay más personas en el mundo con móvil que con water

La falta de implicación de las comunidades provocan una indice de fracasos en los proyectos para facilitar el acceso al agua de un 50%

En un mundo en el que los recursos son finitos las desigualdades en el acceso a esos recursos abren brechas insalvables.

El acceso al agua, máximo exponente del procomún, cuyo derecho debería estar garantizado por todas las constituciones y leyes de derechos humanos del mundo, es no sólo desigual, sino en muchos casos inexistente.
El agua es fuente de vida, para los humanos, para los cultivos, para el planeta y aunque no todos sean conscientes de ello, también para la energía.

En un mundo finito, en el que las reservas de petróleo disminuyen, la lógica del buen hacer, nos indica que deberíamos destinar las reservas que aún quedan a investigar en fuentes de energía alternativas, en energías renovables, pero el problema es que la producción de energía no sólo necesita petróleo, también requiere agua.

Algunos datos sobre la cantidad de agua que consume la producción de energía:
  1. Los biocombustibles basados en soja requieren 6.000 veces más cantidad de agua que los combustibles derivados del petróleo
  2. Los biocombustibles basados en maíz necesitan 1.000 veces más cantidad de agua que los combustibles derivados del petróleo
  3. La producción de un barril de crudo de Alberta consume 5.238 litros de agua
  4. La vivienda media americana cuya energía proviene de una central térmica retirará de la red de agua 1.400.000 litros y consumirá cerca de 57.000 litros al año.
  5. La captura de CO2 requiere energía. Si la energía necesaria para realizar la captura de CO2 proviene de centrales térmicas, de ahora al año 2030 se incrementarán las necesidades de agua en un 80%, si provienen de energías con menos necesidades de agua, se incrementarán entre un 40 y 50%.
  6. En el año 2005, el Gobierno americano aprobó, dentro de la Ley de Energía, que las empresas de fracking podían mantener en secreto los componentes químicos que utilizan durante el proceso de extracción, hecho que contraviene frontalmente el ‘Safe Drinking Water Act‘ de la EPA
  7. Las plantas solares termodinámicas sacan un 98% menos de agua de los acuíferos y los ríos que las centrales térmicas y nucleares, pero consumen entre un 85 y un 270% más de agua.
  8. The American Wind Energy Association asegura que la energía eólica en USA ahorró más de 75.700 millones de litros de agua durante el año 2009, ya que la producción de 1MWh de energía eólica consume menos de 7,6 litros de agua.
  9. La presa de Hoover produjo 5,500 millones de Mwh en 1999. En 2009 produjo sólo 3,700 millones de Mwh debido a las fuertes sequías de aquel año que hicieron que los niveles de la presa descendieran y los saltos hidroeléctricos bajasen su producción.
  10. US Energy Information Agency estima que la demanda energética crecerá al menos en un 40% antes del 2050, con la consiguiente demanda de agua para su producción.
(fuente: Circle of Blue)
Así pues el agua es energía y al igual que ocurre con la energía, los contendientes toman posiciones para controlar el acceso y propiedad del agua dulce, las guerras líquidas están en marcha. Los lobbies internacionales coaccionan a los Gobiernos a nivel mundial para que el proceso de privatización del agua se acelere, para que el agua deje de pertenecer al procomún, a todos nosotros, para que el agua pase a manos privadas, a las grandes multinacionales de la energía y la alimentación.
La lucha por el derecho al acceso al agua es clave. Es vital que el agua siga perteneciendo al procomún y ante el inminente riesgo de perder ese derecho, es vital tener ‘soberanía hídrica’, ser autosuficiente en nuestras necesidades de agua dulce, bien sean para consumo o para producción agrícola o energética.
¿Cuál debe ser la estrategia para conseguir la autosuficiencia hídrica De nuevo se hace necesario retornar a la madre Tierra y caminar hacia la senda de la sostenibilidad, teniendo en cuenta los mismos cuatro parámetros de los que hablábamos en la entrada de la crisis energética.
  1. Eficiencia: El consumo de agua debe optimizarse. El agua no puede malgastarse ya que se trata de uno de los recursos más valiosos; necesario para nuestra vida, nuestra producción agrícola y nuestra producción energética. No todos los usos del agua requieren la misma calidad por lo que las estrategias de reciclaje de aguas grises y negras se hacen imprescindibles en la gestión del agua de cualquier unidad familiar o comunidad.
  2. Autoproducción: Hasta la fecha no se ha dado suficiente importancia a la crisis en el acceso a agua limpia en los países desarrollados y por lo tanto no se considera esencial la recogida de agua de lluvia. En cualquier hábitat se puede recuperar el agua de la lluvia o el agua del rocío. Dependiendo de nuestra localización las técnicas de recogida serán más complejas o más sencillas. Tras un estudio de la pluviometría de cada zona, se pueden diseñar estrategias de recogida de lluvia y proyectar los litros que seremos capaces de almacenar a lo largo del año, saber de cuánta agua limpia dispondremos y adecuar nuestro consumo al agua disponible.
  3. Localización: En los países desarrollados dependemos del suministro nacional de agua para nuestro abastecimiento. Quedan muy atrás los años en que las personas se desplazaban para buscar agua en las fuentes o manantiales cercanos. Los niños no conciben una vivienda sin grifos, ni darían crédito a que pudiese producirse un corte de agua de más de unas horas. Pero podría ocurrir y es fácil evitarlo instaurando una política sistemática de recogida de aguas en cualquier comunidad o vivienda.
  4. Independencia: La ciudades se abastecen desde pantanos y embalses situados a kilómetros de distancia. En la red de distribución hay fugas, pérdidas. El tratamiento de las aguas queda fuera de nuestro alcance, se da por sentado que la calidad del agua que nos suministran es máxima. ¿Qué ocurriría ante un fallo en el sistema de distribución de las red de agua?, ¿una manipulación ajena a la red?, ¿una sequía prolongada que disminuya las reservas y requiera la imposición de restricciones? En casi todos los países se paga por el consumo de agua, justificando el coste del agua en la inversión en la red de distribución y su mantenimiento. La política de privatización de las redes de distribución de agua e incluso de los pantanos y demás recursos hídricos, llevará inevitablemente a una subida en los precios del agua y a una progresiva restricción de la libertad de recolectar agua de lluvia. El acceso al agua es un derecho y es algo por lo que cada comunidad debe luchar, planificando e instaurando políticas de recogida de agua que garanticen su soberanía hídrica.
Las mismas cuatro máximas que explicábamos sobre la energía, nos llevan a la misma conclusión en la gestión del agua; la mejor estrategia para la recogida y abastecimiento de agua es una red distribuida, resiliente, en la que los recolectores sean los propios consumidores. Una red de agua P2P.
La recogida y almacenamiento de agua de lluvia debe incorporarse como estrategia pasiva en la vida de todas las comunidades con una gestión compartida y distribuida. Nuestro consumo no puede depender de pantanos, embalses y redes de distribución privadas que pueden aplicar tarifas y normativa que sean contraria a nuestros intereses.
Agua P2P
 
 
El agua que consumamos en el futuro tendrá su origen en técnicas de recolección comunitarias y en técnicas de reciclaje de agua para consumo no humano. Será recolectada y gestionada por una misma red. Cada núcleo de consumo será un nodo de producción cuyo alcance estará delimitado por la comunidad a la que dicho nodo pertenezca. En ocasiones los nodos serán familiares, en otros abarcarán comunidades rurales, en otros serán edificios y en otros barrios urbanos. Cada uno de estos nodos debe analizar sus necesidades en el consumo de agua y dimensionar su recolección y reciclado, adaptándose a su propio hábitat, con el objetivo de que su impacto medioambiental en el proceso de creación de la red de agua P2P de la comunidad sea lo menor posible y sea sostenible a lo largo del tiempo.
El agua limpia podrá almacenarse para consumo humano, mientras que el reciclado de la misma, permitirá dar un ciclo de vida mayor al agua gracias a su reutilización en forma de aguas grises (riego) y aguas negras (compost).
La filosofía P2P aplicada al ciclo de vida del agua aporta las mismas ventajas que cualquier red P2P
  1. Robustez: Las P2P son redes distribuidas que incrementan la robustez en caso de fallos en cualquiera de los nodos. En el caso de una red P2P de agua, cada uno de los nodos es un centro de recolección y almacenado, por lo que la red de agua de una misma comunidad se abastece desde distintos puntos, incrementándose la redundancia en la recolección y ampliando la superficie total de recogida, aumentando la tolerancia a fallos y la disponibilidad de agua para toda la comunidad. De la misma forma el almacenamiento del agua es distribuido y toda la red podría acceder a múltiples fuentes de agua almacenada siguiendo los criterios de acceso establecidos dentro de la propia red.
  2. Descentralización. Una red P2P es siempre una red descentralizada en la que todos los nodos son iguales, no existen nodos con funciones especiales, y por tanto ningún nodo es imprescindible para el funcionamiento de la red. Los costes están repartidos entre los usuarios siendo el recurso compartido al agua. La unión de varios usuarios en la recogida y procesos de reciclado y reutilización del agua abarata los costes de instalación ya que cada nodo tiene acceso al agua recogida y usada por otros nodos. Estas redes P2P de agua sustituirán a las redes de distribución nacionales o al menos se convertirán en una alternativa factible para grupos de consumo de agua o comunidades autosuficientes.
  3. Independencia: Una red P2P de agua asegura la independencia de suministro de las compañías de aguas, lo que supone eliminar parte de la hipoteca de servicios en la economía personal o comunitaria y garantiza la autonomía frente a subidas, normativa, limitación o cualquier regulación gubernamental sobre el acceso público al agua, algo que cada vez será más común conforme la escasez del agua se convierta en un tema candente.
Una red de agua P2P es una red resiliente que permitirá a las comunidades que apuesten por este tipo de instalaciones mantener su calidad de vida al margen de factores externos que de otra forma afectarían de forma negativa a su funcionamiento.

Las redes de agua P2P pueden retroalimentar los acuíferos locales y garantizar que los depósitos naturales de la Tierra se mantienen en niveles adecuados.

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